La opacidad que campea y caracteriza al gobierno en los tiempos de la 4T, marcó de gris y de inquietante mal olor, la primera salida al escenario del flamante Auditor Superior de la Federación, Aureliano Hernández Palacios Cardel. 

Lo que algunos vislumbraron como una posibilidad de algo positivo en ese nombramiento y en su primera reunión importante, se esfumó cuando el principal funcionario de la fiscalización de México se presentó en el Congreso de la Unión sólo para sacar algunos trapitos al sol y anunciar con un extenso rollo, otro esquema de revisión superior del gasto público. Quizá el único aspecto diferente fue el letárgico encuentro con periodistas a modo y el ofrecimiento de mayor apertura con los medios de comunicación, que no gustaba al antecesor.

Pero la reunión con los diputados recordó aquello de “la misma gata, pero revolcada”, que sin duda permitirá muchos meses de tiempos muertos (por las nuevas revisiones integrales) para esclarecer lo importante, aquello del presupuesto que se ejerce en miles de millones de pesos y que desde el sexenio de López Obrador, traen a oscuras, debidamente congelado y bajo 20 mil candados, estirando mañosamente la Ley.

De Veracruz los de la ASF sólo ventilaron los millonarios faltantes del municipio de Alvarado, por cierto, superiores a los demás municipios observados del país y denunciados ante la FGR.

También llamó la atención la denuncia reciente que hizo Televisión Azteca sobre el conflicto de intereses del Auditor, en el sentido de que posee empresas en el ramo de la inteligencia, con contratos firmados y con aspectos relevantes, no reportados en la declaración de situación patrimonial de Hernández Palacios Cardel. Ya se verá en los meses subsecuentes, cómo se desenvuelve el trabajo de la fiscalización y la nueva relación con los periodistas.

Otro tema que jaló reflectores fue la rápida declaración de Carlos Slim sobre el T-MEC con Estados Unidos y Canadá, minimizando los dichos incongruentes y evasivos de Donald Trump. Aquí hay que recordar que Slim es un multimillonario que ha salido beneficiado con los gobiernos obradoristas, desde que el político tabasqueño se convirtió en jefe de gobierno del Distrito Federal. Resulta de enorme impacto el crecimiento de su fortuna en estas décadas, situación de conocimiento pleno y suficiente entre los machuchones del dinero nacional. Slim bien podría estarse pareciendo a aquel empresario televisivo que durante muchos años fue el primer soldado del PRI, que se envolvía gustosamente en las banderas de los expresidentes de origen tricolor. 

Un asunto que está recorriendo el mundo, es el penoso y viralizado caso de la periodista de Nanchital  Roxana Guzmán, que fue secuestrada en su propio hogar y asesinada de manera terrible, como ya confirmaron las autoridades después de las pruebas de ADN.  Veracruz tiene ominosos números en las cifras de la delincuencia, en ataques a periodistas y en sucesos de nota roja en todas las modalidades. No existe forma de ocultar esta realidad, en lo que sí estamos de moda y con funcionarios de seguridad pública muy cuestionados. Y qué explicación tendrá el secretario Alfonso Reyes  sobre los últimos incendios de casas y negocios en municipios veracruzanos, que van al alza.

Y qué decir de las carreteras veracruzanas, llenas de baches en todo el territorio. Increíblemente, en esta entidad lo único que avanza y se puede presumir por la gobernadora Rocío Nahle, es la interminable catarata de circos distractores, ferias y festivales que su agenda prepara diligentemente semana tras semana. Y que elegancia del área de finanzas, en el ágil manejo de los dineros, puesto que el presupuesto estatal no sucumbe ante tanto gasto artístico, de acarreo y de redes sociales para poder afirmar que “Veracruz está de moda”.  

Bien podrían modernizar aquel principio básico en la 4T con la adición nahlista: “No robar, no mentir, no traicionar y saber estar de moda”. 

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