- El suizo, cinco veces campeón en NY le ganó a Andy Roddick; también actuó con John McEnroe frente al propio estadounidense y su compatriota Andre Agassi.
Roger Federer, cinco veces campeón del Abierto de Estados Unidos, regresó al Arthur Ashe Stadium el martes para disputar un último partido por diversión contra su viejo rival y amigo Andy Roddick.
El encuentro, promovido como “Un ícono regresa a Nueva York”, llenó las gradas de aficionados que acudieron a ver al suizo de 45 años frente a Roddick —que pronto cumplirá 44— en una exhibición en horario estelar.
La jornada también incluyó un partido de dobles entre Federer y John McEnroe frente a Roddick y Andre Agassi, y contó con la presencia en la tribuna de Serena Williams, quien horas antes había disputado el dobles mixto junto al español Carlos Alcaraz. La exhibición tuvo un tono de reencuentro entre viejos rivales que, con el paso de los años, forjaron una amistad.
Muchos llevaban gorras con el distintivo logotipo “RF”, que se volvió habitual en este deporte durante la década y media de dominio de Federer, en la que conquistó 20 títulos de Grand Slam.
“Es genial estar de vuelta en Nueva York”, expresó Federer. “Tengo recuerdos increíbles, obviamente, de esta cancha, de los aficionados de aquí, de la ciudad”.
Federer recordó su primera visita, cuando vino a jugar en juveniles en 1998 y llegó a la Final. Tres años después, su debut en la cancha central fue una derrota en sets corridos ante Andre Agassi.
“Me aplastó 6-1, 6-2, 6-4. No tuve ninguna oportunidad. Y pensé: ‘bueno, no es tan fácil, no es tan rápido, Roger’”, relató. “Pero, aun así, recordaré esta cancha central para siempre”.
En 2005, Federer derrotó a Agassi para ganar el US Open por primera vez, iniciando una racha de cinco títulos consecutivos hasta 2009.
“Creo que el que fue contra Andre resultó extremadamente especial: jugar contra una leyenda que se acercaba al final de su carrera —que tuviéramos la oportunidad de enfrentarnos—. Y cada jugador contra el que pude jugar en las finales aquí también fue campeón del Abierto de Estados Unidos. Ha sido una trayectoria increíble. Me encantó”, dijo el helvéetico.
Roddick, quien ganó el torneo en 2003, atribuyó su regreso a los aficionados y a Federer.
“Todo se reduce a Roger. Obviamente jugamos muchas veces y él me ganó muchas veces, pero siempre pudimos mantener una amistad en medio de nuestras carreras, algo que ha durado hasta ahora y que, con suerte, durará para siempre”, comentó el estadounidense. “Se trata simplemente de presentarse cuando Roger te lo pide”.








