En una jornada que ya forma parte de las páginas doradas del deporte nacional, el ciclista ensenadense Isaac del Toro hizo historia pura al asegurar prácticamente el tercer lugar general y el maillot blanco de los jóvenes en su debut absoluto en el Tour de Francia.
La consagración del mexicano se dio tras superar con entereza la exigente Etapa 20 —considerada la prueba reina de la competencia—, un vertiginoso trayecto de montaña de 170.9 kilómetros entre Le Bourg d’Oisans y la mítica cima de Alpe d’Huez.
El ecuatoriano Richard Carapaz (EF Education) se adjudicó la etapa con un tiempo de 4H 59′ 39″, pero los reflectores se los llevó la brillante estrategia y complicidad dentro del UAE Team Emirates XRG.
Lealtad en la montaña
Lejos de buscar el lucimiento individual, el virtual campeón del Tour, Tadej Pogacar, actuó como el gregario de lujo que el bajacaliforniano necesitaba. El esloveno resignó la oportunidad de escaparse en solitario para resguardar a Del Toro en los tramos más duros del ascenso, devolviéndole el respaldo brindado a lo largo de las tres semanas de competencia.
Ambos pedalistas ingresaron juntos a la meta en la cuarta y quinta posición, sellando el momento con un emotivo abrazo y el característico gesto de los “cuernos de toro”, símbolo de que el trabajo estaba culminado.
“Estoy muy emocionado, muy agradecido con Tadej, el equipo se comprometió muchísimo conmigo, fue algo nunca antes visto.” — Isaac del Toro, ciclista mexicano.
Paseo triunfal hacia París
Con este resultado, la escuadra emiratí llegará a la última jornada en los Campos Elíseos con la tranquilidad del deber cumplido y un histórico doble podio: Pogacar afianzado con el jersey amarillo e Isaac del Toro consolidado como la gran revelación del ciclismo mundial a sus jóvenes años.





