Una grave acusación de simulación y abandono institucional sacudió este miércoles a la Coordinación Estatal del IMSS-Bienestar en Xalapa. Integrantes de tres organizaciones sindicales alzaron la voz para denunciar que el desabasto de medicamentos en los hospitales de Veracruz intenta ser ocultado con “entregas relámpago” de fármacos previo a las visitas oficiales de la gobernadora Rocío Nahle García, cargamentos que —afirman— ni siquiera responden a las necesidades reales de los enfermos.

En una protesta frontal, representantes del Sindicato Mexicano de Salud (SIMESA), el Sindicato Nacional Independiente de Trabajadores de la Salud (SINAITSA) y la Fuerza Independiente de Trabajadores de la Salud (FINTRAS) cuestionaron con dureza la permanencia de Roberto Ramos Alor al frente de la Coordinación Estatal, al considerar que ha sido incapaz de gestionar soluciones de fondo para el golpeado sistema de salud.

Cajas para la foto, insumos de bolsillo

El secretario estatal del SINAITSA, Felipe Carrera Gaspar, no titubeó al señalar la maniobra con la que pretenden proyectar una falsa efectividad ante la mandataria estatal:

“Sabemos que días antes de que vaya una autoridad a un hospital llegan y, como dicen por ahí coloquialmente, maquillan las unidades porque no lo solucionan”, aseveró el dirigente.

Carrera Gaspar criticó el arribo de camionetas abarrotadas con medicinas genéricas o no requeridas que terminan arrumbadas, mientras los médicos y enfermeras deben meterse la mano al bolsillo y comprar con sus propios recursos el material indispensable para trabajar. Esta crisis, advirtió, ya colmó la paciencia de los familiares de pacientes, quienes han comenzado a sumarse a las denuncias públicas.

Exigen salida o respuestas de Ramos Alor

Por su parte, Óscar Antonio Monzón Acosta, secretario estatal de SIMESA, apuntó directamente a la responsabilidad del coordinador estatal y a las omisiones del Gobierno de Veracruz tras los convenios firmados para operar el IMSS-Bienestar.

Cuestionado sobre la continuidad del funcionario, Monzón Acosta fue contundente:

“Por dignidad, quien no pueda ser un buen gestor, quien no pueda hacer bien su trabajo, pues tendría que realizarlo [dejar el cargo]”.

El líder sindical retrató el drama cotidiano que enfrentan cerca de 10 mil empleados —entre personal de nueva base y transferidos—, atrapados en instalaciones rebasadas donde los enfermos yacen en pasillos o son atendidos sobre el piso, exponiéndose todos a contagios y enfermedades nosocomiales por la falta de equipo básico de protección.

Pliego petitorio de 17 puntos: La lista del descontento

Durante la manifestación, los sindicatos presentaron un pliego petitorio unificado de 17 puntos (articulado como parte de un movimiento a nivel nacional) en el que exigen:

  • Homologación laboral y salarial: Unificar derechos y prestaciones para erradicar la discriminación entre trabajadores transferidos y de nuevas bases, según demandó Claudio Vidal Ameca, delegado de FINTRAS.
  • Seguridad financiera: Pago inmediato de prestaciones pendientes, entrega de nombramientos, titularización de plazas y el pago en efectivo de uniformes para los ciclos 2025 y 2026.
  • Garantías sindicales y laborales: Otorgamiento del dígito sindical, integración a comisiones mixtas de escalafón, seguridad e higiene, asignación del periodo de desintoxicación y cero represalias o descuentos por manifestarse.

Los dirigentes advirtieron que la protestas en Xalapa son solo el reflejo de un descontento que ya se propaga a nivel nacional y en otras instituciones como el IMSS ordinario y el ISSSTE. Prometieron mantener la presión hasta que las autoridades dejen las “estratagemas de maquillaje” y brinden insumos reales y condiciones dignas para el sector salud en Veracruz.

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