La gobernadora Rocío Nahle García dejó en claro que su administración no permitirá que los ayuntamientos contraten nuevos créditos bancarios, al adelantar que la mayoría legislativa de Morena en el Congreso de Veracruz rechazará cualquier solicitud de endeudamiento.
El anuncio se dio después de destacar el saneamiento de las finanzas estatales y el avance para liquidar de manera anticipada la deuda derivada de la bursatilización municipal. Sin embargo, la postura de la mandataria abrió el debate sobre la autonomía de los municipios y el papel del Poder Legislativo en la autorización de empréstitos.
Aunque constitucionalmente los créditos deben ser aprobados primero por los cabildos y posteriormente dictaminados por el Congreso local, Nahle anticipó cuál será la decisión de la bancada oficialista.
“Tendría que pasar por el Congreso y no se los vamos a autorizar. Les vamos a decir a los diputados: no”, afirmó.
La gobernadora reconoció que la mejora en las calificaciones crediticias del estado y de varios municipios permitiría acceder a financiamientos con mejores condiciones, pero descartó que esa opción forme parte de la estrategia financiera de su gobierno.
En su lugar, llamó a los alcaldes en funciones y electos a fortalecer sus ingresos propios, administrar con austeridad y depender de las participaciones federales, evitando contratar deuda con instituciones bancarias.
Como parte de esta estrategia, el Gobierno del Estado presentó un programa de fortalecimiento financiero para los municipios, con el objetivo de mejorar la recaudación local y optimizar el manejo de los recursos federales, bajo un esquema de mayor control y supervisión estatal.








