A dos años exactos de su intempestiva detención en territorio estadounidense, Ismael “El Mayo” Zambada García ha recibido el fallo definitivo que asegura su permanencia de por vida en prisión. La condena a cadena perpetua, dictada apenas hace cinco días en una corte federal de Nueva York, cierra formalmente la trayectoria del histórico cofundador del Cártel de Sinaloa y ratifica el quiebre definitivo en la estructura del crimen organizado en México.

El fallo emitido por el juez Brian M. Cogan no solo impone la reclusión permanente para el capo, sino que contempla una sanción económica sin precedentes: el decomiso de 15 mil millones de dólares, monto estipulado en su acuerdo de culpabilidad que supera los 12 mil 600 millones de dólares confiscados previamente a su socio, Joaquín “El Chapo” Guzmán.

Un retiro forzado en un centro médico federal

Atendiendo a su deteriorado estado de salud y a su avanzada edad, el juez Cogan formalizó una recomendación al Buró Federal de Prisiones (BOP) para que Zambada García no sea enviado a una penal de máxima seguridad, sino a una Instalación Médica Federal (FMC).

Esta medida responde a una solicitud previa de la defensa del capo, quien expuso diversos padecimientos asociados a su vejez y buscó evitar el internamiento en el penal de ADX Florence, donde su compadre “El Chapo” cumple sentencia. Pese a las condiciones diferenciadas de reclusión, el fallo asegura que el capo morirá bajo custodia de las autoridades estadounidenses.

El secuestro que detonó la fractura interna

La caída de Zambada se remonta al 25 de julio de 2024, cuando abordó una aeronave bajo el engaño de su ahijado, Joaquín Guzmán López, “El Güero”, quien lo trasladó contra su voluntad a Estados Unidos para entregarlo a las autoridades de ese país.

A través de una misiva difundida por su abogado Frank Pérez, Zambada reveló los detalles de su emboscada, un evento que no solo desencadenó investigaciones formales de la Fiscalía General de la República (FGR) por secuestro, vuelo ilícito y traición a la patria, sino que derivó en la ejecución del exrector de la UAS, Héctor Melesio Cuén Ojeda, y la desaparición de sus escoltas ese mismo día.

Aquel episodio quebró la alianza interna del Cártel de Sinaloa, abriendo un sangriento conflicto armado entre la facción de “La Mayiza” —encabezada por los hijos de Zambada— y “Los Chapitos”, a quienes acusaron de orquestar la traición.

El impacto político en Sinaloa

Las revelaciones de la carta de Zambada impactaron de lleno en la estructura política sinaloense, al salpicar al gobernador con licencia Rubén Rocha Moya.

Tras ser señalado por el Departamento de Estado estadounidense en abril pasado junto a otros nueve funcionarios por presuntos nexos con la facción de “Los Chapitos”, el político morenista solicitó separación de su cargo y suma cerca de dos meses sin realizar apariciones públicas, marcando uno de los episodios de mayor costo político derivados de la caída del capo.

Publicidad