El gobierno de Estados Unidos y la República Islámica de Irán reactivaron sus operaciones militares recíprocas en la región de Oriente Medio, lo que significó el cese de los acuerdos de alto el fuego vigentes tras las negociaciones de Islamabad.
Las Fuerzas Armadas de Estados Unidos, a través del Mando Central (CENTCOM), ejecutaron este martes una serie de bombardeos sobre territorio iraní. De acuerdo con el comunicado oficial del organismo, la intervención responde a supuestos ataques previos contra buques mercantes civiles en el estrecho de Ormuz.
Reportes de medios locales en Irán confirmaron detonaciones en las ciudades portuarias de Sirik y Bandar Abbas, así como en las islas de Qeshm y Jarg. Esta última localidad concentra la infraestructura que procesa el 90% de las exportaciones de petróleo de esa nación.
Ofensiva y respuesta con drones y misiles
El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) de Irán calificó la acción estadounidense como una violación al acuerdo de Islamabad y ejecutó una contraofensiva el miércoles. El reporte militar iraní señala el uso de misiles y drones dirigidos a 85 objetivos vinculados a las fuerzas de EE.UU. en Baréin y Kuwait, además del derribo de una aeronave no tripulada MQ-9.
Durante la cumbre de la OTAN, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, validó el fin de la tregua y descartó la continuidad de la vía diplomática con el gobierno de Teherán.
“Perder el tiempo negociando con ellos no tiene ningún sentido”, declaró el mandatalario estadounidense ante los miembros de la alianza atlántica.
Disputa por el control del estrecho de Ormuz
Trita Parsi, vicepresidente ejecutivo del Instituto Quincy para la Gobernanza Responsable, señaló que el origen del conflicto radica en las lecturas divergentes sobre el memorando de entendimiento firmado por ambas naciones:
Postura de Teherán: Sostiene que durante el periodo provisional de 60 días de negociación, todo tráfico comercial por el estrecho de Ormuz debe coordinarse con las autoridades iraníes.
Postura de Washington: Interpreta que la apertura del estrecho faculta el libre tránsito por las rutas marítimas iraníes y omaníes sin necesidad de supervisión externa.
Por su parte, Gueorgui Asatrián, analista del Instituto de Economía y Estrategia Militar Mundial de Moscú, expuso que las acciones corresponden a una sola campaña militar continua en el tiempo, donde las pausas previas operaron como periodos de reabastecimiento logístico y armamentístico para ambos ejércitos.








