En síntesis: El consumo excesivo de bebidas alcohólicas arrebata la vida a 44 mil personas cada año en México. Ante este escenario, la Red de Acción Sobre el Alcohol (RASA) exige a las autoridades federales la creación de un marco legal unificado que regule de manera estricta su comercialización, publicidad y carga fiscal.

Un problema de salud pública con alto costo económico y social

Las cifras son contundentes: las secuelas derivadas de las bebidas alcohólicas cobran la vida de 112 personas diariamente en el país. Durante una reciente movilización frente a las oficinas de la Secretaría de Salud (SSa), representantes de la Red de Acción Sobre el Alcohol solicitaron formalmente la intervención del titular de la dependencia, David Kershenobich, para encabezar una estrategia integral frente a esta problemática.

Luis Alonso Robledo, vocero de RASA, puntualizó en entrevista radiofónica con Jaime Núñez que el problema del alcoholismo sobrepasa por mucho a otras crisis sanitarias mediáticas. Como contraste, indicó que en un solo día fallece por alcohol la misma cantidad de personas que las registradas por consumo de fentanilo en toda una década (alrededor de 113 casos).

Asimismo, el impacto macroeconómico es alarmante. Se estima que las afecciones asociadas al consumo de alcohol generan un gasto operativo al sistema de salud pública de 552 mil millones de pesos, cifra que representa el 2.1% del Producto Interno Bruto (PIB) nacional.

Ejes de la propuesta: regular con “piso parejo”

Para la organización, las acciones aisladas —como la aplicación intermitente de la “Ley Seca” en ciertos municipios o municipios del país— resultan insuficientes. La propuesta central busca consolidar una Ley General para el Control del Consumo de Alcohol que garantice homogeneidad normativa en todos los estados.

Las medidas clave planteadas por RASA incluyen:

  • Política fiscal ajustada: Incremento en la carga impositiva a bebidas alcohólicas.
  • Regulación comercial y publicitaria: Restricciones estrictas a la difusión de marcas en medios e infraestructura pública.
  • Cero tolerancia al volante: Endurecimiento de sanciones a quienes conduzcan bajo los efectos de sustancias etílicas.
  • Fortalecimiento médico: Ampliación de la red nacional de centros de tratamiento y rehabilitación.

Prevención y señales de alerta

De acuerdo con lineamientos de la SSa y la Comisión Nacional contra las Adicciones (Conadic), el fomento de factores de protección individuales —como el autocuidado, la práctica deportiva, la expresión emocional y el acceso a actividades culturales— resulta prioritario para reducir los riesgos de dependencia.

Por su parte, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) advierte que, si bien el alcoholismo no cuenta con un cuadro sintomático médico único, existen señales de alerta conductuales evidentes: la incapacidad para limitar la ingesta, la búsqueda prioritaria de alcohol sobre otras responsabilidades y el paulatino abandono del cuidado personal.

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